29 de julio de 2008

La moral perdida en Venezuela

Es un hecho que siempre hemos vivido bajo el signo de la "viveza criolla", y aunque una persona con principios en muchos casos se negara a realizar cierta clase de actos o a recibir cierta clase de favores, en la mayoría de los casos terminaba cediendo ante estás cosas, porque realmente el problema siempre ha sido que si no lo haces tú, lo hará y otro, con lo cual nunca se cierra ese círculo vicioso de corrupción y desidia nacional. Sin embargo, nosotros ya hemos dado un paso más, la falta de moral nos afecta ya a todos los niveles de nuestras vidas cotidianas, no solamente en los ámbitos políticos o laborales. Ahora somos un país en donde no hay leche, pero si hay whisky, en donde no hay medicinas, pero si hay implantes de silicon, en donde hay muchas leyes pero reina la impunidad. Será por eso que la empresa Polar eligió tan acertadamente el slogan "si hay". ¿Qué es lo que ha pasado con nosotros?. Estamos inmersos en una sociedad materialista (que conste que no soy comunista ni quiero serlo) y totalmente volcada con la apariencia exterior, cosa que lamentablemente está calando en los niños que se supone serán nuestro futuro. Quien no ha ido caminando por un centro comercial y se ha topado con el típico grupito de niñas todas menores de edad, con tanta pintura en la cara que no las reconocerían ni sus padres y ataviadas con unos modelitos que harían pecar de pensamiento a un obispo. Con todo esto, sumado a la idiosincracia nacional (por llamarlo de alguna forma) no es de extrañar que tengamos uno de los índices más altos de embarazos adolescentes no deseados del continente. Según datos oficiales, alrededor del 22% de los embarazos en Venezuela son de este tipo. Casos que normalmente llevan a las consecuencias ya conocidas por todos, familias desestructuradas, matrimonios obligados que terminan en divorcios prematuros, niños desarraigados y una generación constante de pobreza y delincuencia en muchos casos. Es triste, muy triste ver como hemos "involucionado", y podemos culpar a cualquiera, al "imperio", a la televisión, a la mala influencia del estilo de vida Miss Venezuela o a quien ustedes quieran. Pero lo único realmente cierto es que la culpa no hay que buscarla en factores externos sino dentro de nosotros mismos y nuestra conducta, y mientras seguimos teniendo mentalidad de "tercer mundo" seguiremos como cangrejos, caminando hacía atrás.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Andres, no solo tienes la "triste" razon en todo lo que escribes, sino que ademas parece gustarles a muchos ver como tal involucion satisface los placeres de aquellos que dicen estar haciendo las cosas en "pro de todos los venezolanos"que vamos a pie, de carritos por puesto ccs-san antonio...triste pero cierto. Espero que algun dia el Sol si salga para todos. Un abrazo... Mauro Elias, el de la esquina de la calle Alianza en Los Castores.

Andrés dijo...

Epa mi pana, con poner solamente el nombre habría sido suficiente, pues eres el único amigo que tengo que se llama así jeje. De todas formas muchas gracias por el comentario, realmente esperemos que las cosas cambien algún día y que podamos verlo.

saviel dijo...

Si es verdad que los valores se han perdido en Venezuela, pero hay un factor que ha contribuido con esto, la educaciòn venezolana que inculca los valores del materialismo y dice dentro de sus doctrinas que debes preparte para ser rico, obtener ganancias pero nunca dice que para lograrlo no hay que pisotear a nadie, que todos somos iguales no importa el dinero que se tenga y que la felicidad no esta en lo material!!!